El Alavés Femenino ha logrado consolidar su fortín en casa al sumar su segunda victoria de la temporada en un encuentro vibrante y muy disputado contra el Granada. Las Gloriosas se impusieron por la mínima (1-0) gracias a un solitario gol de Ainhoa Guallar, que encontró la red justo antes del descanso, un momento psicológico clave que marcaría el rumbo del partido.
Este triunfo no solo añade tres puntos vitales al casillero del conjunto vitoriano, sino que también reafirma la capacidad del equipo para hacerse fuerte en Mendizorroza, un factor crucial para sus aspiraciones en la competición. El choque, cargado de emoción y momentos de alta tensión, dejó claro que ambos equipos lucharon con ahínco por cada balón, pero la eficacia local decantó la balanza.
Un Primer Tiempo de Pulso y Ocasiones Alavesistas
Desde el pitido inicial, el duelo se caracterizó por una igualdad palpable en la posesión del balón. Ninguno de los dos equipos lograba imponerse de manera clara en el mediocampo, convirtiendo cada disputa en una batalla táctica. Sin embargo, a medida que los minutos avanzaban, el Alavés Femenino comenzó a mostrar una mayor profundidad y precisión en sus llegadas al área rival. Las vitorianas, con una ofensiva más incisiva, generaron las oportunidades más claras de esta primera mitad.
Una de las acciones de mayor peligro para las Gloriosas llegó a la media hora de juego, cuando Kim Shin-ji conectó un potente cabezazo que, para lamento de la afición local, encontró la brillante respuesta de Laura Sánchez. La portera granadina, con una estirada providial, desvió el balón a córner, manteniendo la portería nazarí a salvo. Por su parte, el Granada, aunque menos incisivo, también intentó sorprender; Ana Martos probó fortuna con un disparo de derecha que la atenta Sofía Fuente logró contener sin mayores apuros, demostrando su solidez bajo los tres palos.