El balonmano español llegó al Europeo sub-20 de Rumanía con la etiqueta de favorito indiscutible. La trayectoria reciente hablaba por sí sola: cuatro títulos en las últimas seis ediciones (2012, 2016, 2022, 2024) y una hornada de talentos que prometían seguir la estela dorada, con nombres como Marcos Fis al frente, medalla de plata en el Mundial sub-19 de 2025. Los ‘Hispanos’ júniors, bajo la dirección de Nacho Moyano, tenían razones de sobra para soñar con el oro.

Sin embargo, el destino quiso que otro nombre propio irrumpiera en la escena para cambiar el guion. Desde la reputada cantera eslovena, emergió Aljus Anzic, un central de apenas 18 años con una irreverencia y un talento descomunal. Fue él quien se encargó de aguar la fiesta a la selección española en los cuartos de final, firmando una actuación estelar que culminó con un 23-30 en el marcador y la eliminación de la vigente bicampeona. Anzic no solo lideró la victoria, sino que dejó una marca imborrable en el torneo.

Un talento precoz que destronó a los favoritos

La jornada de cuartos de final en el Europeo sub-20 se convirtió en el escenario perfecto para que Aljus Anzic se presentara ante el mundo. Su carta de presentación fue contundente: 10 goles de 13 intentos, cuatro asistencias magistrales y tres robos de balón que desarticularon la ofensiva española. Junto al portero Matevz Mlakar, que firmó 16 paradas con un impresionante 41% de acierto, Anzic fue el arquitecto de una victoria que no solo destronó a España, sino que reafirmó la calidad de la escuela eslovena.

Frente a él, Marcos Fis, el joven lateral derecho del Fraikin BM Granollers, y uno de los valores más prometedores del balonmano mundial, MVP del Mundial sub-19 de 2025, no pudo alcanzar su nivel habitual, al igual que sus compañeros. La presión del momento y la inspiración del rival jugaron su papel. Pese al traspié, Fis sigue siendo una pieza clave para el futuro y ya ha sido elegido por el Barça como el relevo de Dika Mem para cuando el francés se marche al Füchse Berlín en 2027.

El ojo culé puesto en Celje

La trayectoria de Aljus Anzic no ha pasado desapercibida para los grandes clubes europeos, y el FC Barcelona ha sido uno de los más atentos. Su nombre ya estaba en la agenda azulgrana desde 2024, cuando Jordi Rosell, entonces coordinador de la base del balonmano barcelonista, lo detectó en el Torneo Cuatro Naciones de Tarazona. En aquel momento, Anzic era prácticamente un desconocido fuera de Eslovenia, pero su talento en la posición de central con el Celje fue innegable.

El Celje, cuna de grandes talentos como el azulgrana Blaz Janc y Domen Makuc (ahora en el THW Kiel tras seis temporadas en el Barça), es un club con una cantera de renombre en Europa. Tras el informe de Rosell, la secretaría técnica del Barça contactó con Anzic, siguiendo su política de captación de jóvenes promesas, y le propuso una prueba en la Ciutat Esportiva Joan Gamper. Una oportunidad similar a la que han tenido recientemente el portero austríaco Sergej Novakovic y Julio Fis, el hermano pequeño de Marcos, quienes se incorporarán a La Masia.

Una decisión de futuro: familia y competición

Anzic convenció a los entrenadores del Barça durante su prueba, lo que llevó al club a presentarle una oferta formal. La propuesta era clara: unirse a La Masia, formarse en el Barça Atlètic y, con el tiempo y una buena evolución, ganarse un puesto en el primer equipo de Carlos Ortega. Un camino tentador para cualquier joven balonmanista.

Sin embargo, Aljus Anzic tomó una decisión que sorprendió a muchos: prefirió seguir su desarrollo en el entorno familiar del Celje. En su club natal, el balonmano es una cuestión de hogar: su madre, Alenka, preside la entidad, y su padre, Ales, es el entrenador de porteros. Para Anzic, la prioridad fue continuar su crecimiento en un ambiente conocido y, sobre todo, la oportunidad de competir en Europa. Así, renovó su contrato con el Celje hasta 2028, una jugada estratégica del club para asegurar un futuro traspaso lucrativo tras haberlo formado desde niño.

La consolidación de una promesa en Europa

La apuesta de Anzic por el Celje ha rendido frutos. A pesar de su juventud, se ha convertido en uno de los pilares del equipo, que ha logrado conquistar la Liga eslovena y regresará a la Champions League en la temporada 2026-27, compartiendo grupo con pesos pesados como Aalborg, París SG y Zagreb. Además, el equipo llegó a las semifinales de la Copa Europea EHF, la tercera competición continental, con Aljus brillando como máximo goleador con 62 tantos.

Su progresión es meteórica y su salida del Celje parece cuestión de tiempo. De hecho, la prensa húngara ya apunta al interés del Pick Szeged en hacerse con sus servicios esta misma temporada, lo que implicaría un desembolso importante. El Barça, por su parte, ya sembró una semilla en su momento con aquella prueba y atención, y el tiempo dirá si este talentoso central esloveno, que ya desafió a España, algún día vestirá la camiseta azulgrana.

En TELELATINO seguiremos de cerca la trayectoria de Aljus Anzic, un nombre que, sin duda, dará mucho que hablar en el panorama del balonmano internacional.