Un partido de ida y vuelta en La Coruña

El Elche se marchó de Riazor con un empate (1-1) que, según Martín Anselmi, no reflejó el dominio mostrado por su equipo durante gran parte del encuentro. El técnico argentino, que asumió el banquillo del Martínez Valero a principios de temporada, salió satisfecho de Galicia tras un duelo en el que su equipo tuvo más ocasiones y controló el ritmo del juego. “Fue un partido muy completo, en el que competimos en todo momento y creo que fuimos superiores en casi todos los aspectos”, aseguró en rueda de prensa.

El empate, que llegó tras un gol de Aubameyang para el Deportivo y la respuesta inmediata de Leo Román, dejó un sabor agridulce en el equipo local. Sin embargo, Anselmi prefirió centrarse en lo positivo: el rendimiento de su equipo y la identidad que, según él, ya está consolidada en el club.

La figura de Leo Román y el peso de la experiencia

Si algo quedó claro en el análisis de Anselmi fue el reconocimiento a Leo Román, mediocentro del Elche y clave en el empate. “La figura del partido ha sido Leo Román”, sentenció el entrenador, quien destacó su capacidad para aparecer en momentos decisivos y su liderazgo en el campo. El gol del empate llegó tras una jugada en la que Román apareció en el área para rematar un balón que se le quedó a Aubameyang.

“Es un jugador que entiende el juego y que tiene la tranquilidad necesaria para tomar decisiones rápidas”, explicó Anselmi. La confianza depositada en él no es casual: Román ha sido pieza fundamental en la transición del equipo hacia un estilo más estructurado y menos individualista, algo que el técnico argentino valora especialmente.

La herencia de Sarabia y la evolución del Elche

Anselmi no dudó en reconocer el trabajo de su predecesor, Eder Sarabia, quien dejó una identidad clara en el equipo. “Me dio una base sólida y una forma de entender el fútbol que buscaba la directiva”, comentó. Sin embargo, el entrenador actual apuesta por pequeños matices que, según él, ya se están viendo en el campo.

“A la hora de atacar mantenemos la misma esencia, pero en defensa hemos cambiado el enfoque”, explicó. Mientras Sarabia apostaba por un marcaje al hombre más intenso, Anselmi prefiere un sistema más colectivo, donde la línea defensiva trabaje en bloque. “Hoy ya se vio algo diferente, y es parte de lo que queremos consolidar”, añadió.

El gol de Aubameyang y los detalles que importan

El tanto de Aubameyang para el Deportivo fue un recordatorio de que, en el fútbol, los errores se pagan caro. Anselmi lo analizó con detalle: “Al mérito de Aubameyang, por su control y definición, hay que sumar un desajuste en nuestra defensa. Una bola descubierta que no puede suceder y una carrera que la línea debe perseguir siempre que haya amenaza”.

El entrenador no quiso restar importancia al gol rival, pero sí dejó claro que el Elche tuvo opciones claras para ganar el partido. “Hicimos un partido completo, con nuestras oportunidades, y eso es lo que buscamos”, insistió. Ahora, el reto es corregir esos pequeños detalles que pueden marcar la diferencia en un futuro.

¿Qué deja este empate para el Elche?

Más allá del resultado, el empate en Riazor deja varias lecturas para el aficionado ilicitano. Por un lado, la confirmación de que el equipo está en un buen momento de forma y que, bajo el mando de Anselmi, ha encontrado una identidad clara. Por otro, la necesidad de pulir aspectos defensivos para evitar regalos como el que permitió el gol de Aubameyang.

El Elche sigue en la parte alta de la tabla y, aunque el empate no suma tres puntos, el mensaje que transmite el equipo es positivo. “Competimos, tuvimos opciones y demostramos que podemos ser superiores”, resumió Anselmi. Ahora, el reto es mantener ese nivel en los próximos compromisos y seguir construyendo un proyecto sólido en el Martínez Valero.

Para los aficionados, el mensaje es claro: el equipo está en el camino correcto, pero aún queda trabajo por hacer. Y en un deporte tan exigente como el fútbol, cada detalle cuenta.