El telón de la nueva temporada de balonmano se ha alzado con un espectáculo digno de campeones. El FC Barcelona ha demostrado que el hambre de títulos sigue intacta al alzarse con la Supercopa de Catalunya, su primer trofeo del curso, tras imponerse por un contundente 29-35 al Fraikin BM Granollers en un derbi que mantuvo la emoción hasta los últimos compases.

Este enfrentamiento no solo sirvió para añadir una nueva copa a las vitrinas azulgranas, sino que también dejó patente el excelente estado de forma de ambos equipos, a pesar de encontrarse en los albores de la competición oficial. Para el Barça, este triunfo marca el inicio de la búsqueda del pleno de títulos, una meta que se plantean cada campaña, y lo hace con el pie derecho, extendiendo su legado en el balonmano español.

Un Inicio con Sabor Vallesano

El Fraikin BM Granollers saltó a la cancha con una energía contagiosa, decidido a desafiar al rey de Europa. Dirigidos por Antonio Rama, los vallesanos demostraron la continuidad y solidez de su bloque, exhibiendo un balonmano de alta calidad que les permitió dominar los primeros compases del partido. Lograron establecer ventajas significativas, llegando a ir tres goles por delante en varias ocasiones (5-2 y 6-3), poniendo en aprietos a un Barça que tuvo que emplearse a fondo para no descolgarse.

Jugadores como Marcos Fis, Adrià Figueras y Bruno Reguart destacaron con cinco tantos cada uno, mostrando la ambición de un Granollers que no se achicó ante la magnitud del rival. Al descanso, la balanza estaba casi igualada, con un ajustado 16-17 a favor del cuadro azulgrana, una diferencia mínima que prometía una segunda mitad de infarto.

La Maquinaria Culé se Engrasa en la Segunda Parte

Con la adrenalina a flor de piel y la sensación de peligro latente, el Barça salió del vestuario con una marcha más. Fue en ese momento cuando la maquinaria azulgrana empezó a carburar a su máximo rendimiento. Un impresionante parcial de 0-6 en la reanudación resultó ser el punto de inflexión, permitiendo al equipo catalán consolidar su ventaja y sentenciar buena parte del encuentro. Esta aceleración les valió su decimotercera Supercopa de Catalunya, sumándose a las trece coronas ya obtenidas en el formato anterior, la Lliga dels Pirineus.

La portería funcionó a la perfección, con un Sergey Hernández resolutivo en la primera mitad y un Hallgrimsson impecable en la segunda, destacando una labor colectiva que encontró en Blaz Janc a su MVP. El esloveno, con una actuación estelar desde el lateral, se erigió como el jugador más valioso de la cita, demostrando su polivalencia y capacidad de liderazgo en momentos clave.

Liderazgos y Proyectos Prometedores

Aunque Blaz Janc se llevó el MVP, el liderato en la cancha fue para Timothey N’Guessan. Luciendo el brazalete de capitán en ausencia de Dika Mem (apartado por problemas físicos), el lateral izquierdo francés fue el máximo goleador del partido con 7 dianas, asumiendo la responsabilidad y guiando a sus compañeros hacia el triunfo. Su actuación subraya la profundidad de la plantilla culé y la capacidad de sus figuras para dar un paso al frente cuando se les necesita.

Por el lado del Granollers, el compromiso de su plantilla, con jugadores como los mencionados Fis, Figueras y Reguart, junto a la solidez que aporta la continuidad en el proyecto de Antonio Rama, sugiere una temporada prometedora. Dieron la cara durante 35 minutos y su esfuerzo no pasó desapercibido, dejando claro que serán un rival a tener en cuenta en todas las competiciones.

Un Calendario de Alta Exigencia

Para el Barça, la victoria en Calella es solo el primer paso de un calendario que se presenta implacable. Tan solo catorce días después de regresar de vacaciones, los jugadores ya se preparan para nuevos retos. Este mismo viernes, el equipo viajará a Vigo para disputar la semifinal de la Supercopa Ibérica contra el Porto. De superar este escollo, se enfrentarán al ganador del cruce entre el Sporting luso y el Bidasoa-Irun.

Pero las exigencias no terminan ahí. La defensa del trono continental en la Champions League comenzará el 9 de septiembre en el Palau contra el Aarhus danés, y días antes, la Liga ASOBAL abrirá sus puertas con un enfrentamiento contra el Logroño. Un inicio de temporada frenético que el Barça afronta con su habitual mentalidad de no relajarse, buscando mantener la tensión competitiva que les ha llevado a la cima del balonmano mundial.

La jornada en Calella fue además una fiesta completa para el balonmano catalán, ya que, previo a la final masculina, el KH-7 Granollers se impuso al Lleida por 22-26, conquistando la Supercopa de Catalunya femenina y completando una doble sesión de balonmano de mucha calidad. Con este arranque, los aficionados de TELELATINO pueden esperar una temporada llena de emociones y grandes partidos en el balonmano nacional e internacional.