El reloj avanza y la cuenta regresiva para el inicio de LaLiga Hypermotion se agota. Con el duelo ante el Albacete a la vuelta de la esquina, el entrenador de la UD Las Palmas, Rubén de la Barrera, ha ofrecido una radiografía franca y detallada del presente del equipo en una entrevista concedida a UD Radio. Un mes y medio en la isla ha sido suficiente para que el técnico gallego observe de cerca el pulso del bloque amarillo, sus fortalezas y los desafíos que se avecinan.
De la Barrera no se anduvo con rodeos. Analizó desde su modelo táctico y la gestión del vestuario hasta la irrupción de los jóvenes talentos de la cantera, sin olvidar el impresionante respaldo de una afición que ya supera los 23.000 abonados. Sus palabras no solo dibujan una hoja de ruta, sino que también establecen las expectativas para una temporada que promete emociones fuertes en el siempre competitivo fútbol de plata.
Un Rodaje Continuo y la Exigencia del Inicio
A pesar de haber cerrado una pretemporada con notas altas, culminando con la conquista del Trofeo Ramón de Carranza tras vencer al Cádiz, De la Barrera mantiene los pies en la tierra. Reconoce con total franqueza que el equipo está en una fase incipiente de rodaje, lejos aún de la versión que tiene en mente, pero con la clara misión de ser competitivo desde el pitido inicial.
“El equipo está todavía muy lejos de lo que yo me imagino que va a ser este equipo en el sentido de no dejar de crecer, pero sí estar preparado para ganar desde el primer momento”, afirmó. Esta declaración es clave para el aficionado, que debe entender que el proyecto es a largo plazo, pero la exigencia de la categoría no permite despistes. La construcción del equipo se basa, según el técnico, en dos pilares fundamentales: “cómo nos queremos comportar” mentalmente y una “organización que nos permita competir y ganar partidos”. Es la mentalidad ganadora y la estructura las que deben impulsar a Las Palmas.
Estilo de Juego: Protagonismo sin Perder la Batalla
En cuanto a la propuesta sobre el césped, el preparador gallego tiene un ideario claro: dominio del esférico y verticalidad. “Queremos ser un equipo que ataque, que someta, que genere ocasiones de gol, pero que a su vez logre ese equilibrio entre la verticalidad y el control”, explicó. Una filosofía atractiva para el espectador, que busca ver a su equipo tomar la iniciativa.
Sin embargo, De la Barrera también es consciente de la cruda realidad de LaLiga Hypermotion, donde “la igualdad es tremenda”. No basta con querer tener el balón; es vital saber competir en escenarios adversos y ser superior al rival incluso cuando el plan inicial no sale a la perfección. “Como durante 90 y pico minutos de partido no va a ocurrir desgraciadamente todo lo que nosotros queremos, ahí sí que tenemos que seguir siendo mejores que el rival para lograr lo que queremos”, sentenció, subrayando la resiliencia como una cualidad indispensable.
La Cantera: Un Compromiso con el Desarrollo Integral
La gestión del capital humano, especialmente la integración de los talentos emergentes de la cantera, fue otro punto central. De la Barrera se mostró contrario a las etiquetas o jerarquías artificiales, promoviendo una visión de unidad dentro del club. “A mí no me gusta de entrada etiquetar a las personas, decir que si este de primer equipo, que si este sube del filial; todos somos parte de la Unión Deportiva Las Palmas y todos tienen que estar en disposición de ayudar al club”.
Esta postura es un mensaje potente para los jóvenes, como Rafa Cruz o Valentín Pezzolesi, cuyo “hambre” fue destacada por el míster. El fútbol profesional, enfatizó, es un camino constante de aprendizaje y construcción de hábitos. Su reflexión al respecto es profunda: “Un futbolista no es el tiempo que esté en Barranco Seco; un futbolista es antes de llegar y después de salir”. Una mirada que va más allá del rendimiento inmediato, enfocándose en la formación integral de la persona y el deportista.
El Aliento Amarillo: Un Fortín Inexpugnable
Finalmente, De la Barrera no escatimó elogios para la afición. La cifra de más de 23.000 abonados, a la que calificó de “auténtica locura”, es la prueba irrefutable de la pasión que se vive en Gran Canaria. “Eso habla a las claras de que la gente es de su equipo; no hay que llamarlos, ya vienen solos y eso es una maravilla”, expresó con admiración.
Esta conexión inquebrantable entre equipo y grada será fundamental para los objetivos de la temporada. El técnico pidió una comunión total desde el primer minuto del próximo domingo, para transformar el Estadio de Gran Canaria en un auténtico fortín inexpugnable. El mensaje es claro: la afición es el jugador número doce, y su aliento será crucial para convertir los desafíos en victorias.
Las palabras de Rubén de la Barrera resuenan con la claridad y la ambición que se esperan en un proyecto deportivo de esta envergadura. Con una visión que equilibra la exigencia, el desarrollo y la pasión, la UD Las Palmas se prepara para escribir un nuevo capítulo en LaLiga Hypermotion, y los aficionados de TELELATINO estarán atentos a cada paso de esta emocionante travesía.