LaLiga HyperMotion ha arrancado con emociones a flor de piel, y el partido entre el Burgos y el Córdoba en El Plantío fue un claro ejemplo. Un encuentro lleno de alternativas, remontadas y, como no podía ser de otra forma, la intervención del VAR en el momento más decisivo, dejó al equipo local celebrando una victoria de infarto por 3-2.

El debut liguero de ambos conjuntos estuvo marcado por la intensidad y el buen fútbol, con un resultado que se mantuvo en vilo hasta el último aliento. La afición burgalesa, que llenó el estadio para casi 10.000 espectadores, fue testigo de un inicio de temporada que promete mucha pasión en la categoría de plata del fútbol español.

Un Carrusel de Emociones en la Primera Mitad

El encuentro no tardó en encenderse. Fue el Córdoba quien golpeó primero, mostrando sus intenciones ofensivas desde el pitido inicial. Tras un aviso de Víctor, el mediocampista Yusi Diarra se hizo con el balón dentro del área y, con una gran maniobra, batió a Cantero para adelantar a los visitantes en el minuto 11, con la fortuna de un desvío en Gragera. Un golpe que, lejos de amilanar al Burgos, espoleó su reacción.

La respuesta local no se hizo esperar. Álex Forés restableció la igualdad antes de la pausa de hidratación, aprovechando un brillante pase de Curro que lo dejó solo para definir y poner el 1-1. El partido se desató por completo. Minutos más tarde, un error defensivo del conjunto cordobés fue capitalizado por Javi Llabrés, quien, tras recibir de Egoitz Muñoz y un despeje defectuoso, firmó la remontada para el Burgos, colocando el 2-1 en el minuto 37.

Cuando parecía que el Burgos se iría al descanso con ventaja, el Córdoba demostró su capacidad de reacción. En una acción caótica en el área local, Eder García emergió para recoger el balón y, con un disparo raso, superó nuevamente a Cantero, estableciendo un 2-2 que reflejaba la igualdad y el dinamismo de una primera mitad vibrante que no dio respiro.

Estrategia y Tensión en la Segunda Parte

Tras el paso por vestuarios, el ritmo frenético de la primera mitad cedió un poco. El Córdoba mostró dificultades para encontrar la misma continuidad en su juego, mientras que el Burgos adoptó una postura más cautelosa, cediendo terreno y esperando su oportunidad para contragolpear. Aunque las ocasiones se redujeron, la tensión era palpable en cada acción.

Los visitantes intentaron romper la paridad con aproximaciones de Diarra e Isma Ruiz, que pusieron a prueba la solvencia del portero Cantero. El partido entró en una fase de ajedrez táctico, donde cada equipo medía sus movimientos con cautela, buscando la jugada que pudiera desequilibrar la balanza. Todo apuntaba a un empate que sería justo premio al esfuerzo de ambos, pero el fútbol, como siempre, tenía reservada una última sorpresa.

El VAR Protagonista en el Final de Película

Cuando el reloj marcaba el minuto 90 y el empate parecía inminente, el Burgos tejió la jugada definitiva. Mollejo, que había entrado de refresco, rompió líneas con una incursión por banda y puso un centro hacia atrás que encontró la cabeza de David González. El remate se coló en la portería, desatando la euforia en El Plantío, pero la bandera del asistente se levantó: fuera de juego.

El júbilo se transformó en incertidumbre. Sin embargo, en la era moderna del fútbol, el VAR tiene la última palabra. Tras unos minutos de revisión, el colegiado Daniel Miranda, del comité extremeño, rectificó su decisión inicial. La tecnología confirmó que la posición de Mollejo era totalmente legal en el momento del pase. El gol subió al marcador, desatando ahora sí, la alegría incontenible en las gradas y en el banquillo local.

El Burgos aguantó la mínima ventaja en los últimos minutos del tiempo añadido, sumando así una victoria trabajada y dramática en el inicio de LaLiga HyperMotion. Para el Córdoba, la derrota fue un trago amargo, especialmente por la forma en que se produjo, pero dejó claro que es un equipo con carácter y capacidad de reacción. Un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Colombia precedió un partido que quedará grabado como uno de los más emocionantes de la primera jornada.