La llegada de Pierre-Emerick Aubameyang al Deportivo ha encendido la ilusión en la afición, y el amistoso disputado en el Carlos Tartiere contra el Oviedo era la primera oportunidad para ver al flamante fichaje en acción. Sin embargo, lo que se esperaba como una fiesta del gol y el buen fútbol, se transformó en un encuentro de baja intensidad, escasas ocasiones y, lo más preocupante, un par de sustos en forma de lesión para ambos equipos.
El 0-0 final dejó más interrogantes que certezas, aunque para un amistoso de pretemporada, las conclusiones rara vez son definitivas. Aun así, el choque ofreció pinceladas de lo que podría ser el nuevo Dépor bajo las órdenes de Antonio Hidalgo y una lectura inicial sobre el estado físico de la plantilla.
Aubameyang al Frente: Un Once con Novedades y Expectativas
Desde el pitido inicial, Antonio Hidalgo dejó claro su plan: integrar a Aubameyang de inmediato. El delantero gabonés formó parte de un once inicial que apostaba por la experiencia y la juventud, con Germán bajo los palos y una defensa compuesta por Alti, Ximo Navarro, Noubi y Barcia. En el centro del campo, Quagliata, Amatucci y Jensen buscaron la solidez, mientras Mario Soriano, Bill Nsongo y el propio Aubameyang se encargaron de la ofensiva. La pareja Nsongo-Aubameyang generó una temprana amenaza que el central Dani Calvo del Oviedo tuvo que abortar, demostrando que, a pesar de la falta de rodaje, la intención de buscar la portería rival estaba presente.
El Oviedo, por su parte, intentó tomar el control en los primeros minutos, buscando imponer su ritmo en casa. No obstante, el Deportivo mostró destellos de lo que puede ser su potencial, acercándose con peligro y demostrando que no estaba allí solo para cumplir el expediente. La presencia de Aubameyang, aunque sin goles, ya generó una dinámica diferente en el ataque blanquiazul, obligando a las defensas rivales a estar más atentas.
Lesiones Inoportunas: El Peaje Inesperado del Amistoso
Cuando el ritmo del partido se mantenía bajo, dos incidentes enfriaron aún más el ambiente y se llevaron el protagonismo negativo de la primera mitad. Primero fue Alti, el lateral del Dépor, quien tuvo que abandonar el terreno de juego con molestias, siendo sustituido por Luismi Cruz. Una baja sensible que obligó a Hidalgo a reajustar su esquema antes de tiempo. Apenas diez minutos después, la mala fortuna se cebó con Ilyas Chaira del Oviedo, quien sufrió un fuerte dolor en su brazo derecho tras una disputa y también tuvo que ser reemplazado. Estos percances recordaron que, a pesar del carácter preparatorio, la intensidad del fútbol puede pasar factura, y las lesiones siempre son una preocupación, especialmente en fases de preparación donde la cohesión y el estado físico son primordiales.
Segunda Parte: Ajustes, Más Rotaciones y Un Empate Inevitable
Ambos técnicos, Julián Calero y Antonio Hidalgo, optaron por mantener a los mismos jugadores que terminaron la primera parte tras el descanso. Esto permitió ver cómo los equipos intentaban consolidar sus ideas iniciales. El control del juego se volvió más equilibrado, con alternancias en la posesión y en el campo, pero la tónica de la primera mitad se mantuvo: las ocasiones de gol escasearon. Aunque hubo intentos, las defensas se impusieron a los ataques y la fluidez en los metros finales brilló por su ausencia.
Fue en el tramo final cuando Hidalgo introdujo una cascada de cambios, dando minutos a hasta siete futbolistas frescos: Arnau Comas, Villares, Riki, Zakaria, Kevin SR, Samu Fernández y Gijselhart. Más tarde, Xabi Campos y Quique Teijo también tuvieron su oportunidad. Estos movimientos buscan dosificar esfuerzos y dar rodaje a la mayor cantidad posible de jugadores, fundamental en la pretemporada. Pese a que Aldasoro estrelló un balón en la escuadra para el Oviedo y Jensen no pudo aprovechar la mejor jugada colectiva del Deportivo, el marcador no se movió. El Oviedo empujó un poco más en los minutos finales, pero el 0-0 fue inamovible, sellando un amistoso que sirve como un primer escalón en la preparación de ambos conjuntos.
Primeras Lecturas del Nuevo Dépor: Paciencia y Trabajo por Delante
El empate sin goles en el Carlos Tartiere, en el debut de Aubameyang, deja una lectura clara para el Deportivo y sus aficionados: hay mucho trabajo por delante. La expectación por el delantero gabonés es palpable, y aunque su presencia ya genera desequilibrio, su integración total y la búsqueda de la mejor versión del equipo requerirán tiempo. El Dépor mostró orden defensivo en muchos tramos, pero también una falta de pegada que deberá pulir en las próximas semanas. Las lesiones, especialmente la de Alti, son un recordatorio de la fragilidad del fútbol y la necesidad de tener un fondo de armario sólido.
Para los seguidores de TELELATINO, este resultado subraya la importancia de la paciencia. La pretemporada es un laboratorio, un espacio para probar, ajustar y construir. Este 0-0 es solo el primer capítulo de una nueva historia para el Deportivo, donde la esperanza de ver a Aubameyang brillando con luz propia sigue intacta, a la espera de que los engranajes empiecen a encajar a la perfección. El camino es largo, pero este primer paso, aunque discreto en el marcador, ya marca una dirección.