El baloncesto español vuelve a ser protagonista, y esta vez con un billete directo a los cuartos de final de la Copa del Mundo. La Selección Femenina, liderada por Miguel Méndez, no solo cumplió el objetivo de superar la fase de grupos, sino que lo hizo con una demostración de carácter y control ante un rival siempre complicado como Japón, a quien venció por 59-79. Tras algunos altibajos, este triunfo no solo clasifica al equipo, sino que disipa cualquier duda sobre su potencial y ambición en el torneo.

El camino no ha sido fácil. Después de un tropiezo que sirvió más como lección que como accidente, España necesitaba una victoria convincente para asegurar su lugar entre los mejores. Y así fue. El Max-Schmeling-Halle de Berlín fue testigo de un partido donde la paciencia y el temple emocional fueron las claves, culminando en un resultado que, si bien puede parecer holgado, refleja la madurez de un equipo que sabe sufrir y rematar.

Un Duelo de Estilos y la Prueba de la Paciencia

Desde el silbato inicial, el partido se presentó como un choque de estilos. Japón, fiel a su juego frenético y de alta presión, buscó desestabilizar a las españolas, acumulando faltas y forzando situaciones límite. Sin embargo, España mostró una serenidad admirable, especialmente en la línea de tiros libres, donde la efectividad fue clave para tomar una ventaja inicial (2-8). Pese a que las niponas respondieron con triples para igualar el marcador (12-16), las de Miguel Méndez mantuvieron el pulso y cerraron el primer cuarto con un prometedor 15-23.

El segundo cuarto trajo consigo momentos de incertidumbre. La intensidad japonesa apretó el marcador, y los errores cerca del aro por parte de España permitieron que el equipo asiático se acercara peligrosamente. Un golpe recibido por Iyana Martín no mermó su espíritu, y su presencia en pista dio un nuevo impulso a las españolas, que lograron una máxima renta de once puntos (26-37). Sin embargo, la persistencia nipona y una técnica al técnico español por protestar, llevaron al descanso con un ajustado 36-39, dejando todo abierto para la segunda mitad.

Figuras Clave y un Segundo Tiempo de Jerarquía

La reanudación tras el descanso fue el momento en que España decidió pisar el acelerador y mostrar su jerarquía. Awa Fam, quien había tenido algunas imprecisiones en la primera mitad, se redimió con un aumento notable en su acierto ofensivo, ayudando a España a recuperar el control con un 39-50 en el minuto 24. La defensa española, más allá de la presión constante de Japón, logró controlar el rebote y mantener la distancia, cerrando el tercer cuarto con un margen importante de 47-58.

La contribución de jugadoras como Iyana Martín, que finalizó con 20 puntos, y Awa Fam, con 16, fue decisiva. Pero no solo ellas. La emergencia de Elena Buenavida en momentos clave y la capacidad del equipo para forzar y anotar tiros libres, fueron factores que decantaron la balanza a favor de España. Fue una muestra de trabajo en equipo, donde cada pieza jugó un rol fundamental para superar los momentos de mayor tensión.

Sentenciando el Pase y Mirando a los Cuartos

El último cuarto fue, en esencia, una cuestión de mantener el ritmo y consolidar la confianza. España no solo conservó su ventaja, sino que respondió con autoridad a la presión japonesa, robando balones en el medio campo y culminando jugadas increíbles gracias a la inspiración de Iyana Martín. El marcador reflejaba un contundente +15 (57-72) a dos minutos del final, dejando sin opciones a una Japón que, ya desesperada, veía cómo sus triples no encontraban el aro.

La victoria por 59-79 no solo asegura el acceso de España a los cuartos de final, sino que también resalta la capacidad de recuperación del equipo tras un partido previo complicado. Este resultado, sumado a la victoria de Alemania sobre Mali (83-58), confirma que el tropiezo anterior fue una anomalía. Ahora, la Selección Española espera rival, que saldrá del cruce entre Australia y el tercer clasificado del Grupo D (China o Italia). Por su parte, Japón, al quedar en tercera posición de grupo, deberá disputar el play-in ante Hungría.

Con el billete en mano y la moral alta, España se prepara para el siguiente gran desafío. La madurez mostrada ante Japón es una señal clara de que este equipo tiene ambición y el potencial para seguir dando que hablar en la Copa del Mundo. Los aficionados de TELELATINO estarán atentos a cada movimiento de la Selección en su camino hacia la gloria.