El fútbol, una vez más, nos regala historias de superación y emociones al límite. El Getafe Club de Fútbol protagonizó una remontada de infarto en el Heliodoro Rodríguez López, venciendo 1-2 al CD Tenerife y alzándose con el Trofeo Ciudad de Santa Cruz, un galardón que regresa después de una década de ausencia. Fue un partido que tuvo de todo: dominio local, reacción visitante y un desenlace agónico que dejó a la afición tinerfeña con la miel en los labios y al conjunto madrileño celebrando una victoria de carácter.

El gol decisivo, obra de Zaid Romero en el último aliento del encuentro, no solo certificó el triunfo azulón, sino que también sirvió como una declaración de intenciones para el Getafe de Bordalás de cara a la próxima temporada. La lucha, la garra y la capacidad de no rendirse hasta el pitido final fueron las claves de un equipo que, a pesar de las dificultades, supo sobreponerse a un Tenerife que dejó muy buenas sensaciones, especialmente en la primera mitad, en el que fue su primer ensayo de pretemporada.

Un Tenerife Impetuoso que Marcó el Ritmo Inicial

El arranque del curso 2026/27 para el CD Tenerife no pudo ser más prometedor en cuanto a actitud. Los pupilos de Álvaro Cervera salieron al campo con una energía arrolladora, dominando la posesión y creando las primeras ocasiones de peligro. A pesar de una clara oportunidad del Getafe en los primeros dos minutos, que no lograron materializar, fue el equipo blanquiazul quien impuso su ley. El primer aviso serio llegó de las botas de Krdzalic, con un remate lejano que demostró las intenciones locales.

Con el paso de los minutos, el Tenerife se fue creciendo, protagonizando llegadas más frecuentes a la portería defendida por Diego Ferrer. Noel, con una internada por banda, y Krdzalic, con dos tiros más entre los tres palos, exhibieron la ambición de un conjunto que no quería pasar desapercibido ante un rival de la máxima categoría. La recompensa llegó al minuto 38: un excelente centro de Marc Mateu encontró a Pecar, quien con una asistencia de espuela dejó a Víctor Moreno en inmejorable posición para mandar el balón al fondo de la red y establecer el 1-0 que hacía justicia al dominio local.

La Reacción Azulona y el Equilibrio desde el Banquillo

Tras el descanso, el Getafe salió con una mentalidad diferente y una inyección de talento fresco. La entrada de seis titulares, incluyendo piezas clave, transformó por completo el panorama del partido. El guion cambió, y aunque el juego se mantuvo algo más dividido, el dominio pasó a ser ligeramente favorable a los visitantes. Los azulones comenzaron a generar sus primeras llegadas con peligro real, buscando la portería de Gabriel De Vuyst, quien había ingresado en la segunda mitad.

La insistencia getafense dio sus frutos. Uche, con una astuta jugada dentro del área, logró provocar un penalti. El encargado de transformar la pena máxima fue Satriano, quien con solvencia mandó el balón a la red en el minuto 54, restableciendo la igualdad en el marcador y dando un giro psicológico al encuentro. A partir de ese momento, el partido se tornó mucho más bronco y trabado, con constantes interrupciones por faltas, especialmente por parte de los hombres de Bordalás, lo que generó el descontento del público en el Heliodoro.

Un Final Agónico que Sentenció Zaid Romero

Cuando el empate parecía un resultado inamovible y el reloj se consumía, el Getafe sacó a relucir su espíritu combativo. En el minuto 88, Mario Martín encontró un resquicio en tres cuartos de campo y no dudó en probar suerte con un potente disparo. Gabriel De Vuyst, con una estirada providencial a la cepa de su poste derecho, evitó el tanto, pero la jugada derivó en un córner que sería decisivo.

Kiko Femenía se encargó de botar el saque de esquina con precisión. El balón fue directamente a la cabeza de Mario Martín, quien prolongó la jugada con un toque certero. Dentro del área pequeña, el central Zaid Romero, atento a la segunda jugada, apareció en el momento justo para empujar el esférico y desatar la euforia en el banquillo azulón. Era el minuto 89 y el Getafe sellaba una remontada épica que les valía el Trofeo Ciudad de Santa Cruz, dejando en claro que este equipo lucha hasta el último aliento.

Ficha Técnica del Encuentro

CD Tenerife (1): Dani Martín (De Vuyst m.46); David Rodríguez (César m.64), Jorge Moreno (León m.46), Landázuri (Viereck m.46), Marc Mateu; Víctor Moreno (Ranos m.46), Juanjo Sánchez (Jesús Álvarez m.31, Mauro Pittón m.64), Krdzalic (Fabricio m.55), Noel López (Dani Fernández m.46); Pecar (Nacho Gil m.46), Chapela (Baba m.46).

Getafe CF (2): Diego Ferrer; Isma Beckoucha (Mario Martín m.65), Boselli (Abqar m.46), Valou (Zaid Romero m.46), Davinci, Gorka Rivera (Kiko Femenía m.46); Adrián Riquelme, Mady Macalou (Uche m.46), Ramón Terrats (Djene m.46), Alberto Risco; George Andrews (Satriano m.46).

Goles: 1-0, M.38: Víctor Moreno; 1-1, M.54: Satriano; 1-2, M.89: Zaid Romero.

Árbitro: Manuel Ángel Pérez (Comité Territorial Madrileño). Amonestó a los visitantes Uche (m. 49) y Riquelme (m.76).

Incidencias: Partido correspondiente al Trofeo Ciudad de Santa Cruz disputado en el Heliodoro Rodríguez López.

Un Inicio Prometedor para Ambos

Más allá del resultado, este partido deja lecturas interesantes para ambos conjuntos. El CD Tenerife demostró en la primera parte que tiene capacidad para dominar y generar fútbol, un buen augurio para su temporada. La derrota, aunque dolorosa por el cómo, no empaña el buen trabajo inicial. Por su parte, el Getafe de Bordalás arranca la pretemporada con una victoria que refuerza la mentalidad de un equipo que nunca se rinde. La capacidad de reaccionar a un marcador adverso y la profundidad de su banquillo, evidente en los cambios de la segunda mitad, serán activos importantes para los desafíos que se avecinan. El Trofeo Ciudad de Santa Cruz ya tiene dueño, y el Getafe lo celebró con la euforia de quien sabe que las grandes victorias se forjan en el último suspiro.