El baloncesto español está en plena ebullición, y con el inicio de una nueva temporada de la Liga Endesa, todas las miradas se posan en los nuevos proyectos y en los jugadores que prometen marcar la diferencia. Uno de los movimientos más sonados de este verano ha sido la llegada de Guillem Vives a Casademont Zaragoza, un equipo que, desde sus primeras pisadas en la cancha, ya ha dejado claro que viene con hambre y ambición.

Tras asaltar Tenerife con inmejorables sensaciones en su arranque, el conjunto aragonés ha generado una expectación palpable. Y en medio de este entusiasmo, Guillem Vives (Barcelona, 1993), el experimentado base catalán que aterriza en la capital maña tras cinco temporadas consecutivas en el Asisa Joventut, ha compartido sus primeras impresiones. Lo que más sorprende de sus declaraciones, recogidas por Mundo Deportivo durante la presentación de la liga, es la temprana y profunda conexión que siente con su nuevo hogar: “Me he sentido como si ya formara parte del proyecto cuando no había ni llegado”, una frase que resuena con la promesa de un compromiso total.

Este cambio de aires no es solo un movimiento geográfico para Vives, sino una oportunidad para revitalizar su carrera y aportar su veteranía a un proyecto que busca redefinir su identidad. Su ilusión por un nuevo capítulo es evidente, y sus palabras nos dan una ventana a la mentalidad de un jugador clave en la configuración del Casademont Zaragoza de esta temporada.

Un Aterrizaje Suave y una Conexión Inmediata

El verano, a menudo un periodo estresante para los jugadores inmersos en el mercado de fichajes de la ACB, resultó ser sorprendentemente tranquilo para Guillem Vives, a pesar del cambio de club y de ciudad. “Hemos acabado muy tranquilos, hemos podido desconectar y estamos muy contentos”, asegura el base. Pero más allá de la logística, lo que realmente ha marcado la diferencia para Vives ha sido la acogida en Zaragoza.

Desde el primer minuto, el catalán se ha sentido “muy acogido por parte de los compañeros, también por el staff y el club”. Esta sensación de pertenencia temprana es un indicativo fundamental del buen ambiente que se respira en el vestuario y la dirección deportiva. No es habitual que un jugador exprese tal nivel de integración antes incluso de haber completado su adaptación, lo que augura una rápida asimilación de la filosofía de equipo y una cohesión grupal que podría ser vital en una liga tan exigente.

La Visión de Gonzalo García: Un Liderazgo Inspirador

La decisión de Guillem Vives de unirse a Casademont Zaragoza no fue casualidad. Detrás de ella, se esconde la figura del entrenador Gonzalo García de Vitoria, cuya ambición ha sido un factor determinante. “Me llamó mucho la atención la ambición de Gonzalo y del club”, confiesa Vives. La meta es clara: “Quieren volver a poner una ciudad histórica de baloncesto como Zaragoza al nivel donde ellos y donde yo también pienso”.

El proyecto de García de Vitoria es personal y ambicioso. Tras muchos años recorriendo canchas, esta oportunidad le llega como un punto de inflexión, y su deseo de construir algo grande ha sido magnético para jugadores como Vives. Además, el técnico tiene una estrategia definida para la posición de base, que comparten Vives, Trae Bell-Haynes (considerado uno de los mejores de la liga) y Sergi García. Lejos de buscar una homogeneidad, Gonzalo García insiste en que “Trae y yo somos diferentes y en que cada uno no quiera asemejarse al otro”. Busca bases complementarios, que puedan jugar a su manera, sin perder su esencia. Esta libertad y confianza en las individualidades es un sello de identidad del nuevo Casademont Zaragoza.

El Príncipe Felipe: El Sexto Hombre Clave

Si hay un elemento que Guillem Vives tiene claro que será fundamental para el éxito del Casademont Zaragoza, es la conexión con su afición. El base, que ha sufrido la presión del Príncipe Felipe como visitante, sabe el poder que emana de sus gradas. “Cuando el Príncipe Felipe y el equipo están unidos es muy difícil ganarnos”, afirma. Por ello, la directriz es clara: “Desde el minuto 1 queremos conectar con la grada y que ellos estén con nosotros”.

La Liga Endesa es “muy dura, muy competitiva”, y el equipo es consciente de ello. La ventaja de contar con jugadores que, en su mayoría, conocen bien la competición, es un punto a favor para arrancar. Los objetivos se marcarán en conjunto, pero la prioridad es clara: convertir el pabellón en una fortaleza inexpugnable gracias al apoyo incondicional de los aficionados. Vives lanza un mensaje directo a la hinchada: “Que se animen, que queremos conectar con ellos, tenemos muchas ganas de la temporada… Ahora somos un grupo nuevo. Vamos a intentarlo con mucho carácter y esfuerzo, con nuestro sacrificio.” El objetivo final, llevar a Zaragoza lo más arriba posible.

Caras Nuevas y Viejos Conocidos en la Cancha

En cuanto a sus nuevos compañeros, Vives destaca la grata sorpresa que le ha supuesto Jaime Fernández. “Me ha gustado mucho, tanto a nivel de baloncesto como a nivel de persona y actitud”, comenta, resaltando cómo la juventud de Fernández está siendo de gran ayuda para entender la ciudad y el día a día del equipo. Una química temprana que siempre es bien recibida en los inicios de una temporada.

Mirando a los rivales, el base no duda en señalar a TJ Shorts como uno de los fichajes más difíciles de defender en la Liga Endesa, un jugador al que habrá que prestar especial atención. Y respecto a su anterior club, el Joventut, Vives no tiene más que buenas palabras: “Como cada temporada, Dani (Miret) y Jordi (Martí) hacen equipos muy competitivos y como siempre estarán arriba.” Una muestra de respeto y profesionalidad que cierra un ciclo para abrir uno nuevo lleno de promesas.

En TELELATINO estaremos siguiendo de cerca el trayecto de Guillem Vives y Casademont Zaragoza, un proyecto que se perfila como uno de los más interesantes de la temporada y que, sin duda, dará mucho de qué hablar en las canchas de baloncesto. La ambición y la conexión con la afición serán sus pilares fundamentales para aspirar a lo más alto.