El Celta de Vigo sigue sumando alegrías en su pretemporada. Y esta vez, el protagonista fue un joven de 23 años que, en apenas cuatro minutos, pasó de ser una promesa a un ídolo. Hugo González, delantero del filial pero con ficha del primer equipo, firmó un hat-trick histórico que dejó al Sassuolo sin opciones y al celtismo con los ojos puestos en él. El 1-4 final en el Stadio Ricci de Italia no solo cerró una victoria más para el equipo de Claudio Giráldez, sino que confirmó a González como una de las grandes revelaciones de este verano.

El partido fue un reflejo de lo que el Celta quiere transmitir de cara al curso. Superioridad en la primera parte, un Aspas inspirado y la llegada de González como el remate perfecto. Pero, ¿qué hay detrás de este rendimiento? ¿Y qué significa para el equipo y para el propio jugador?

Un partido de pretemporada con sabor a victoria y futuro

El encuentro ante el Sassuolo no fue solo otro amistoso. Para el Celta, fue la oportunidad de probar combinaciones, ver cómo se adaptaban los nuevos fichajes y, sobre todo, encontrar soluciones ante la ausencia de jugadores clave. Borja Iglesias, lesionado, dejó un vacío en el ataque que Iago Aspas, con su gol en el minuto 22, supo llenar con autoridad. Jutglà y Swedberg, junto al propio Aspas, formaron un tridente letal que desbordó a la defensa italiana en los primeros 45 minutos.

Pero el partido dio un giro en la segunda parte. El Sassuolo reaccionó con un gol de Bakola en el 58’, igualando el marcador, y una agresión de Laurienté al central Yoel Lago que terminó con la expulsión del jugador italiano. Fue entonces cuando el partido se inclinó definitivamente hacia el Celta. Y en ese momento, apareció Hugo González.

El hat-trick que lo cambia todo

González no necesitó mucho tiempo para decidir el partido. En solo cuatro minutos, entre el 83’ y el 87’, el delantero marcó tres goles que dejaron al Sassuolo sin opciones. El primero, tras una jugada colectiva, llegó con un remate cruzado que se coló por la escuadra. El segundo, aprovechando un error defensivo, y el tercero, con un zurdazo desde fuera del área que certificó el 1-4 final.

Lo más llamativo no fue solo la cantidad de goles, sino la naturalidad con la que los anotó. González, que milita en el filial pero ya entrena con el primer equipo, demostró una madurez y una capacidad goleadora que pocos esperaban. Su velocidad, su olfato y su capacidad para definir en situaciones complicadas lo convierten en un jugador con proyección inmediata.

¿Qué lectura deja este partido para el Celta?

La pretemporada del Celta está siendo un éxito en términos de resultados —el equipo sigue sin conocer la derrota— y de sensaciones. Giráldez ha encontrado un equipo compacto, con jóvenes como Miguel Román y Aleix Febas en el doble pivote, y con figuras consolidadas como Aspas liderando el ataque. Pero, sin duda, el mayor hallazgo ha sido González.

El delantero de 23 años está haciendo méritos para saltar al primer equipo. Con ficha del filial pero entrenando con los mayores, su rendimiento en estos amistosos lo ha puesto en el punto de mira. El celtismo ya pide su inclusión en la plantilla, y no es para menos: con tres goles en tres partidos, González se ha ganado a pulso un lugar entre los elegidos.

Además, su caso es especial. Al tener 23 años, no podría alternar entre el filial y el primer equipo, por lo que su inclusión definitiva no sería solo un premio a su esfuerzo, sino una necesidad para el club. Si sigue así, no será extraño verlo en la convocatoria de la primera jornada de LaLiga.

Sassuolo: un rival que dejó más preguntas que respuestas

Para el Sassuolo, este partido fue una decepción. Un equipo de la Serie A que llegó con la intención de probar a sus jóvenes, pero que se encontró con un Celta mucho más sólido de lo esperado. La expulsión de Laurienté y la falta de contundencia en ataque dejaron en evidencia las carencias del conjunto italiano.

El Celta, en cambio, salió reforzado. No solo por el resultado, sino por la imagen de solidez que mostró. Aspas sigue siendo el estandarte, pero jugadores como Jutglà, Swedberg y, sobre todo, González, están ganando peso. La pretemporada está siendo un trampolín para que el equipo llegue en forma al inicio liguero.

¿Qué podemos esperar del Celta en la próxima temporada?

Si la pretemporada es un termómetro de lo que está por venir, el Celta tiene motivos para ilusionarse. Con un equipo joven, con hambre y con jugadores como González emergiendo, el celtismo puede soñar con una temporada ambiciosa.

Giráldez tiene un equipo compacto, con jerarquía y con hambre de objetivos. Si Aspas sigue al nivel de estos amistosos y González consolida su lugar, el Celta podría dar la sorpresa en LaLiga. Y si a eso le sumamos el buen hacer de los mediocentros y la solidez defensiva, el futuro pinta bien.

Pero, sobre todo, lo más importante es la ilusión que está generando este grupo. Un equipo que no conoce la derrota en pretemporada, que suma goles y que tiene a un joven como González como estandarte de un proyecto con futuro.

El Celta ya tiene un nuevo ídolo. Y el fútbol español podría estar ante el nacimiento de una estrella.