El Atlético Femenino respiró hondo en el minuto 91. Synne Jensen se convirtió en la heroína rojiblanca al derribar el muro que el Deportivo Alavés había levantado con una mezcla de solidez defensiva y algo de fortuna, asegurando una victoria agridulce pero vital para las colchoneras en casa. Este triunfo, el primero de la era David González en el Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares, llegó tras un partido donde la paciencia y la insistencia fueron puestas a prueba hasta el último suspiro, en un arranque de temporada que no ha sido sencillo para el equipo.
Después de la derrota en el derbi de la primera jornada, el conjunto rojiblanco necesitaba sumar de a tres y ofrecer una alegría a su afición. Aunque las sensaciones desde el juego estaban siendo mejores que los resultados, el casillero de puntos era el objetivo primordial, y lo consiguieron de la forma más dramática posible.
Un Inicio Bajo Presión
El Atlético, bajo la nueva dirección de David González, ha tenido un inicio de temporada complicado. Tras el tropiezo en la primera jornada, la presión por conseguir la primera victoria era palpable, especialmente al enfrentarse a un recién ascendido como el Deportivo Alavés. Sin embargo, las jugadoras salieron al campo con la clara intención de encauzar el partido rápidamente, mostrando un espíritu ofensivo desde el pitido inicial.
La primera gran oportunidad llegó a los 11 minutos. Una jugada de Synne Jensen en el área terminó en derribo, y tras la revisión del ‘Football Video Support’ (FVS), se concedió un penalti. Fiamma Benítez fue la encargada de ejecutar la pena máxima, y aunque engañó a la guardameta Sofía, su disparo se estrelló con violencia en el larguero, en lo que sería un presagio de la complicada mañana que esperaba al ataque rojiblanco. La madera, desde temprano, se puso del lado del conjunto vasco.
La Resistencia Gloriosa y la Maldición de la Madera
El primer tiempo fue un monólogo del Atlético Femenino en cuanto a dominio y oportunidades. Fiamma Benítez, en particular, fue una de las jugadoras más incisivas. Poco después del penalti fallado, uno de sus remates fue sacado literalmente desde la línea de gol por la defensa del Alavés. Algo similar ocurrió poco antes del descanso, en otra jugada a pase de Luany, donde la suerte tampoco acompañó a la valenciana.
El Alavés, por su parte, demostró por qué es un equipo a tener en cuenta, incluso como recién ascendido. Al borde del descanso, lograron adelantarse con un cabezazo de Andrea Gómez tras un saque de esquina y prolongación de Altamira. Sin embargo, el gol fue anulado por un fuera de juego que, aunque milimétrico, mantuvo el 0-0 en el marcador. La primera mitad concluyó con un Atlético dominante, que acumuló un 73% de posesión y seis remates, dos de ellos a puerta, sin encontrar el premio al gol.
Un Segundo Acto de Insistencia y Agonía
La segunda mitad se desarrolló bajo la misma tónica. El Atlético Femenino volcado por completo sobre la portería de Sofía, quien se convirtió en la gran protagonista del encuentro. La guardameta del Alavés realizó un partidazo, desbaratando una tras otra las embestidas rojiblancas. Destacó un paradón en el minuto 60 a un potente disparo de Zubieta desde fuera del área, así como otra intervención magistral a remate de Otermín, en una jugada donde Amaiur remachó y una defensa vasca volvió a sacar el balón de la línea.
Fiamma, que no encontraba el premio del gol, volvió a rozarlo con un gran disparo que se fue al palo, confirmando que la madera estaba determinada a ponérselo imposible en esta jornada. A pesar del asedio, el Alavés no se olvidó de salir a la contra cuando podía, especialmente con un Atlético tan expuesto. En el minuto 73, Guallar tuvo una ocasión clarísima que Lola Gallardo abortó con una salida casi desesperada, que surtió efecto y mantuvo el empate.
El equipo rojiblanco apretó hasta el final, con varias buenas ocasiones. Fiamma, de nuevo, con un disparo cruzado; pero sobre todo una Luany que lanzó una velocísima contra que ella misma concluyó con un disparo mal encarrilado. Todo parecía abocado a un amargo reparto de puntos, un resultado que no reflejaría la entrega ni el dominio del Atlético.
El Gol de la Liberación al Último Minuto
Cuando la afición ya se resignaba al empate, y el reloj marcaba el minuto 91, llegó la jugada de la liberación. Un centro milimétrico desde la derecha de Luany encontró a Synne Jensen. La delantera noruega, con una volea certera, casi de espuela, logró por fin batir a la guardameta Sofía, que había sido una auténtica heroína a lo largo de todo el encuentro. El balón se coló en la red, desatando la euforia en el Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares y derribando el muro que parecía infranqueable.
Esta victoria no es solo de tres puntos; es un balón de oxígeno y un golpe de moral invaluable para el Atlético Femenino. Demuestra que, a pesar de los obstáculos, la mala fortuna y la resistencia del rival, la perseverancia tiene su recompensa. Para los aficionados, es la confirmación de que este equipo luchará hasta el final, y la ilusión por ver crecer este nuevo proyecto de David González sigue intacta en la Liga F.