El partido entre Portugal y Croacia ha generado un gran debate en el mundo del fútbol. En el tiempo añadido del partido, Gonçalo Ramos logró remontar para Portugal en el minuto 94, pero lo que sucedió después ha pasado a la historia de los Mundiales.

La jugada que cambió el partido

En el minuto 103, Gvardiol anotó lo que parecía ser el 2-2, pero el gol fue anulado después de una revisión del VAR. La jugada comenzó con un centro al área que peinó Matanovic y golpeó en Pasalic, quien remató a gol. Sin embargo, el árbitro Espen Eskas decidió anular el gol después de consultar las imágenes y el sensor que lleva incorporado el balón.

La tecnología detrás del microchip

El microchip que se encuentra en el centro del balón es una Unidad de Medición Inercial que pesa muy poco y está suspendido mediante un sistema que no permite que se altere por lo que vaya sucediendo en el juego. Esta tecnología se incorporó en Qatar 2022 y su función principal es detectar el instante exacto en el que el jugador contacta con el balón. Según explica la FIFA, captura datos 500 veces por segundo, registrando la aceleración y los movimientos precisos del balón en tres dimensiones.

La decisión del árbitro

La decisión del árbitro de anular el gol ha generado un gran debate en la opinión pública. Aunque el sensor del balón indicó que hubo un leve contacto con la pelota, muchos se preguntan si una acción tan imperceptible tiene suficiente entidad como para anular un gol de graves consecuencias para Croacia. El árbitro, tras consultar las imágenes y el sensor, decidió fiarlo todo a ese leve toque y anuló el tanto.

La importancia de la tecnología en el fútbol

La tecnología ha cambiado la forma en que se juega y se arbitra el fútbol. El microchip en el balón es solo un ejemplo de cómo la tecnología puede influir en el resultado de un partido. Aunque supone un enorme avance respecto al VAR tradicional, sigue teniendo limitaciones y no es infalible. Al final, lo que hace es aportar un dato objetivo, pero todo queda finalmente a la interpretación de la jugada de turno que haga el equipo arbitral.

En resumen, el microchip en el balón ha generado un gran debate en el mundo del fútbol. Aunque ha cambiado la forma en que se juega y se arbitra el fútbol, sigue teniendo limitaciones y no es infalible. La decisión del árbitro de anular el gol ha generado un gran debate en la opinión pública, y muchos se preguntan si una acción tan imperceptible tiene suficiente entidad como para anular un gol de graves consecuencias para Croacia.