La selección noruega se marchó del Mundial con la cabeza alta, orgullosa del buen fútbol y la gran imagen dada en el torneo, pero con un sabor amargo en la boca debido al polémico arbitraje que sufrió en su partido ante Inglaterra.
Un partido marcado por la polémica
El encuentro estuvo marcado por varias decisiones del árbitro francés Clement Turpin que no dejaron satisfechos a los noruegos. La primera de ellas fue el primer gol de Bellingham, que pareció tocar el cable de la ‘spider-cam’ antes de entrar en la portería noruega. Los ‘Vikingos’ protestaron airadamente, pero el gol se mantuvo en pie.
Decisiones que escocieron
Otra acción polémica que escoció a los noruegos fue la anulación de un gol de Heggem y la repetición del saque de esquina, alegando un empujón de Haaland sobre Anderson. Poco después, otro empujón, esta vez con los roles cambiados, no fue sancionado por el árbitro. El balón se estrelló contra el larguero y cuando el jugador noruego se disponía a rematar, fue desestabilizado en el aire, pero el colegiado galo no pitó nada.
Reacciones después del partido
Después del partido, Alfie Haaland, padre del delantero noruego, no se cortó al expresar su indignación en las redes sociales. ‘Bien hecho Bellingham y árbitro’, escribió inicialmente, para luego ser más contundente. ‘Salvados por el árbitro. Espero que ganéis el Mundial ahora, pero siento que hemos sido robados hoy’, resumiendo el sentir general de la selección noruega y su afición.
Un final amargo para Noruega
La selección noruega deja el Mundial con la sensación de que la labor arbitral les privó de seguir avanzando en el torneo. A pesar de la injusticia que sienten, los ‘Vikingos’ se marchan con la cabeza alta, sabiendo que han hecho un gran fútbol y han dejado una buena imagen en el campeonato.
En TELELATINO seguimos de cerca todos los acontecimientos deportivos, y en este caso, la polémica arbitral que rodeó al partido entre Noruega e Inglaterra. La justicia deportiva es un tema delicado, y en este caso, los noruegos se sienten injustamente tratados. Solo el tiempo dirá si esta decisión arbitral tendrá un impacto duradero en el torneo.