El telón de la Liga F 2026-27 no pudo haberse levantado con un espectáculo más emocionante. El Real Madrid Femenino se estrenó en casa con una victoria de puro carácter, imponiéndose por 3-2 al Atlético de Madrid en un derbi madrileño que lo tuvo absolutamente todo. Un festival de goles, expulsiones y una primera parte de infarto sentenciaron los primeros tres puntos para las de Pau Quesada, demostrando una resiliencia formidable antes de su crucial duelo europeo.
El Estadio Alfredo Di Stéfano fue testigo de un encuentro vertiginoso, donde la efectividad madridista y la capacidad de resistencia ante la adversidad fueron claves. En un partido que deja claro el nivel de exigencia que tendrá la competición, las blancas exhibieron el orgullo necesario para llevarse un triunfo de peso, que además sirve de inyección de moral para el resto de la temporada.
Un Inicio de Derbi Trepidante
El debut en la Liga F no podía pedir un escenario mejor que un derbi de altos vuelos, especialmente para un Real Madrid que venía de un triunfo europeo. Pau Quesada apostó por la continuidad en su once, con Sandie Toletti y Filippa Angeldahl como novedades, en un equipo afectado por bajas defensivas y ausencias por el Mundial Sub-20, situación que también mermaba a las visitantes. Pero la paridad en bajas no restó un ápice de emoción.
El Atlético fue el primero en avisar con un disparo de Luany, pero la respuesta madridista fue demoledora. Apenas en el minuto 8, Keukelaar se inventó una jugada mágica para asistir a Felicia Schröder, quien con la puntera abrió el marcador para el 1-0. La efectividad blanca en este arranque de curso roza lo insensato, y quedó patente en el minuto 15 cuando Toletti ejecutó un córner magistral que se coló directo a la red: un gol olímpico de bandera que ponía el 2-0. En un cuarto de hora, el Real Madrid golpeaba con fuerza, impulsado por una Keukelaar eléctrica y un bloque que castigaba cada duda colchonera.
Intercambio de Golpes y Frenesí Goleador
El conjunto rojiblanco, bajo la dirección de David González, no le perdió la cara al choque y encontró su premio en el minuto 35. Una desatención defensiva permitió a Luany y Fiamma combinar para que Jensen marcase a placer el 2-1, metiendo de nuevo al Atlético en la pelea. La igualdad estuvo cerca dos minutos después con un gol anulado a las colchoneras por una falta previa.
El tramo final antes del descanso fue puro frenesí. Cuando más apretaban las visitantes, Angeldahl provocó un robo alto en el minuto 44 para que Toletti y Senss sirvieran el balón en bandeja a Schröder, quien no perdonó para firmar su doblete y el 3-1. Sin embargo, en un eterno añadido de siete minutos, Jensen sacó un potente latigazo que sorprendió a Frohms para el 3-2. Una primera mitad de pura locura que enviaba al Real Madrid por delante a vestuarios tras un constante intercambio de golpes.
La Tormenta de Expulsiones y la Resistencia Blanca
La reanudación en el Di Stéfano arrancó con la expectativa de ver calentar a Arianna Caruso, la flamante incorporación blanca. Mientras las de Quesada buscaban serenar un partido ya de por sí desatado, el choque dio un giro drástico en el minuto 54: Felicia Schröder, la heroína goleadora, vio la tarjeta roja directa tras un encontronazo con Otermín, dejando al Real Madrid con diez futbolistas con más de media hora por delante. Para capear la tormenta, Pau Quesada dio entrada a Beerensteyn para aportar velocidad y estirar al equipo.
El Atlético de Madrid intentó volcarse buscando el empate, pero la locura del derbi guardaba otro capítulo. En el minuto 67, Gio Queiroz vio también la roja directa por una agresión sin balón sobre Eva Navarro, restableciendo la igualdad numérica a falta de veinte minutos. Con los ánimos más calmados tras el carrusel de expulsiones, la entrada de Linda Caicedo mantuvo la amenaza vertical en el ataque blanco.
Corazón y Firmeza para Amarrar el Triunfo
En el tramo final, la afición blanca empujó a las suyas, y Bella Andersson rozó el cuarto en una jugada de estrategia. Frohms, bajo palos, volvió a ser decisiva, sosteniendo el marcador con un par de intervenciones providenciales en los últimos minutos. Aunque Beerensteyn perdonó el gol de la tranquilidad en el añadido, enviando a las nubes un remate a placer, el Real Madrid mostró el carácter y la entereza necesarios para amarrar un triunfo de prestigio en este derbi de la primera jornada.
Este vibrante inicio de Liga F no solo otorga los primeros puntos al Real Madrid Femenino, sino que también refuerza su confianza de cara al importante compromiso del miércoles, donde buscarán sellar su pase a la Champions League. Un partido que quedará en la memoria de los aficionados por su intensidad y por la lección de resiliencia demostrada en el campo.