La Real Sociedad Femenina completó un nuevo ensayo estival en Viana frente al Logroño United, en un choque donde las sensaciones volvieron a estar muy por encima del resultado final.
Un comienzo complicado
El conjunto txuri urdin tuvo que encajar un jarro de agua fría nada más arrancar la contienda, cuando las riojanas aprovecharon un saque de esquina en el minuto 7 para adelantarse en el marcador. Lejos de amedrentarse por el golpe inicial, las pupilas de Arturo Ruiz tomaron progresivamente el mando del choque hasta adueñarse por completo de la posesión y del ritmo del juego.
La reacción de la Real Sociedad
La insistencia donostiarra encontró su justa recompensa a través de una brillante combinación colectiva. Cecilia percutió con soltura por el costado izquierdo para apurar línea de fondo y regalar un preciso pase atrás hacia la frontal. Allí apareció Ainoa Campo para enganchar un potente disparo raso que devolvió las tablas al luminoso.
Un segundo tiempo dominado por la Real
Tras el descanso, el paso por casetas y la rueda de cambios no alteraron el monólogo guipuzcoano. La Real continuó instalada en campo contrario, asfixiando la salida rival y generando llegadas constantes sobre la portería riojana. Arola, Seelenfreund e Isasisasmendi mostraron una versión muy eléctrica en el frente de ataque, liderando las embestidas de un equipo al que únicamente le faltó el premio del gol.
Conclusión
Pese al empate final, el test deja un poso muy positivo de personalidad, fluidez asociativa y control absoluto del juego. Un rodaje de garantías que recarga la moral del vestuario antes de afrontar este próximo sábado una prueba de máxima exigencia internacional frente al OL Lyonnes, uno de los transatlánticos del fútbol europeo.