Alexander Zverev ha escrito su nombre en la historia del tenis mundial, no una, sino dos veces este año. A sus 29 años, el tenista alemán ha logrado algo que muchos soñaban, pero pocos creían posible: conquistar dos Grand Slams en una misma temporada. Tras su triunfo en Roland Garros, Zverev se ha coronado también en el US Open, el segundo major de su carrera y el broche de oro a una trayectoria marcada por la persistencia y la evolución.
Este logro no es casualidad, sino el resultado de años de trabajo, de pulir virtudes y corregir errores, especialmente en su derecha. En el esplendor de su carrera deportiva, Alexander Zverev emerge como el gran triunfador de 2026, demostrando que la paciencia y el esfuerzo tienen su recompensa en la cima del deporte.
Un Ascenso Forjado en la Revancha y la Madurez
El camino de Zverev hacia este segundo Grand Slam del año es un testimonio de superación. Esta victoria en el US Open, su tercera final ‘grande’ consecutiva y sexta de su trayectoria, tiene un sabor especial, ya que entierra el mal recuerdo de su debut en una final de Grand Slam, precisamente en este mismo torneo en 2020. En aquella ocasión, el alemán tuvo el trofeo a dos puntos, dominando dos sets a cero frente al austriaco Dominic Thiem, pero se le escapó de las manos.
Ahora, el panorama es completamente diferente. Campeón olímpico y de las ATP Finals, con 26 títulos en 44 finales disputadas, a Zverev solo le faltaba la excelencia en los Grand Slams. Esta temporada, con las coronas de París y Nueva York –superando el paréntesis de la final de Wimbledon perdida ante Jannik Sinner–, ha completado un ciclo. Además, Zverev sucede a Carlos Alcaraz en el palmarés del US Open, replicando lo ocurrido en Roland Garros donde también tomó el relevo del español.
La Conquista Histórica en Nueva York
La victoria de Zverev en el US Open es histórica en múltiples sentidos. Se convierte en el segundo alemán en triunfar en este torneo, siguiendo los pasos del legendario Boris Becker, quien lo logró en 1989. Su recorrido en el torneo fue una lección de resiliencia, desde las batallas iniciales contra Lorenzo Sonego y Quentin Halys, hasta el recital de tenis desplegado en las rondas principales. Zverev arriesgó, buscó su mejor tenis y explotó su clase innata y su ADN competitivo hasta reencontrarse con la mejor versión de sí mismo.
En la gran final, Alexander Zverev se impuso al joven zurdo Ben Shelton con un marcador de 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 en 3 horas y 33 minutos. El partido mostró a un Zverev aplomado desde el inicio, con un ‘break’ en el juego inaugural aprovechando una doble falta del americano, que selló la primera manga con otro error similar. Los nervios de Shelton eran más visibles ante la solidez de un ‘Sascha’ ya experimentado, impecable en el ‘tiebreak’ del segundo set.
Sin embargo, la vena conservadora que a veces le ha jugado malas pasadas, apareció en el tercer set, dándole un respiro a Shelton y alargando el encuentro. Fue un paso atrás innecesario, pero Zverev supo corregirlo a tiempo para cerrar el partido en el cuarto set, casi sin darse cuenta de haber ganado el último punto. La victoria no solo le otorga un segundo Grand Slam, sino también un premio económico de 5.500.000 dólares (alrededor de 4.700.000 euros), y frustra las esperanzas locales, pues Estados Unidos sigue sin un campeón masculino desde Andy Roddick en 2003. Esta es la sexta victoria de Zverev sobre Shelton, manteniendo un balance clarificador de 13 sets a 2, lo que demuestra la madurez del alemán frente a un rival prometedor.
Rumbo al Número Uno y el Legado Europeo
Con este triunfo, Alexander Zverev se postula seriamente para alcanzar el número uno del ranking mundial. Aunque sigue aparentemente lejos de Jannik Sinner, a 1.810 puntos, ha sumado 700 puntos más que el italiano en lo que va de año. El de Hamburgo tiene la oportunidad de cumplir otro sueño dorado en los próximos meses, en el sprint final de la temporada que culminará en noviembre.
Este éxito de Zverev también subraya una tendencia dominante en el tenis masculino: la hegemonía europea en los Grand Slams individuales. Son ya 67 trofeos consecutivos desde que el argentino Juan Martín del Potro remontara a Roger Federer en la final del US Open 2009. La era de Zverev, consolidada en 2026, refuerza esta supremacía y promete seguir dando grandes momentos en la cancha, ofreciendo a los aficionados de TELELATINO historias de esfuerzo, talento y triunfo que siempre nos gusta celebrar.